A principios de la década de 2010, el coleccionismo de figuras había entrado en una carrera extraña. Más detalle, más articulaciones, más precio. Todo era técnicamente mejor, pero emocionalmente plano. Las figuras empezaban a parecer objetos de exhibición, no juguetes. Y en ese contexto, Super7 decidió hacer algo que rozaba lo imprudente: mirar atrás sin […]
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